Intentó abrirle la mochila pero no pudo. Descubre por qué

Eran las 6:30 de la tarde de un miércoles, un día como cualquier otro, cuando María regresaba a su casa de trabajar. El metro, como siempre, estaba abarrotado de gente, razón de más para abstraerse un poco con los auriculares y pensando en los acontecimientos del día.

Al principio no notó como alguien por detrás estaba tanteando su mochila en busca de una cremallera o botón de apertura, pero en el momento en que sintió un golpe en su espalda se giró inmediatamente. No obstante, ya era tarde: tan solo pudo ver a un individuo aprovechar la parada del metro para alejarse a toda prisa por la estación.

Al levantar la mochila vio que estaba intacta, salvo por un pequeño raspón. ¡Aquel tipo había intentado robarle y, al no encontrar ninguna cremallera por la que acceder, había intentado rajarle la mochila! Pero esta vez, el ladrón se llevó un chasco y se fue con las manos vacías. ¿Por qué el ladrón había fallado? ¿Cómo pudo María evitar que le robasen?

Hacía tiempo que María había dejado de entrar en el metro con la mochila puesta en el frontal. Ya no temía los robos: su nueva mochila antirrobo estaba diseñada para prevenirlos. Su hermana se lo enseñó cuando se la regaló: las cremalleras están ocultas, y para abrirla es preciso quitarse la mochila antes. Además, está fabricada con varias capas de poliéster, haciendo de su exterior una superficie tan recia que es muy difícil de dañar.

Se acabaron los robos en el metro. ¿Es posible?

evitar que te roben la mochila en el metro

Cada día se denuncian decenas de hurtos en las redes de metro de España, aunque se producen muchos más. Los carteristas se ceban en las horas punta y también con los turistas. En las grandes ciudades, les resulta fácil trabajar ante la imposibilidad de la policía de actuar en toda la red de metro.

Lo cierto es que despistarse es fácil y hay muchas bandas organizadas que actúan impunemente. Una vez te han robado, te mantienes muy alerta, con tu bolso o mochila siempre protegido por un brazo y a la vista. Sin embargo, ese nivel de alerta se relaja con el tiempo. ¿Qué hacer entonces?

Una mochila antirrobo es una buena manera de poder despreocuparse por la seguridad. Como hemos visto en la historia del principio, su diseño impide que por un despiste puedan sacarte la cartera, el móvil y cualquier otro objeto que lleves dentro. Es una gran solución, en especial para los trayectos diarios de la oficina (o la universidad, instituto, etc.) a casa, ya que podemos meter todas las cosas que necesitamos en el día a día sabiendo que están totalmente protegidas.

La seguridad no está reñida con la comodidad y la facilidad de uso: nuestra mochila antirrobo cuenta con un bolsillo escondido en un asa en el que podrás meter cualquier objeto que convenga tener a mano, como por ejemplo tu tarjeta del metro. ¡De esta manera no tendrás que detenerte a abrir la mochila en medio de la estación para sacarla!

Cuanta más gente use estos modelos, más difícil lo tendrán los amigos de lo ajeno para actuar. Por prácticamente lo mismo que te cuesta una mochila estándar puedes tener una antirrobo y despreocuparte por la seguridad tanto en tu ciudad como cuando viajes a otro sitio.

¿Necesitas más información? Aquí puedes encontrar todos los detalles.

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